





EL RÍO MAGDALENA
La importancia de las aguas para la conquista de sus pueblos
La corriente fluvial más importante de Colombia, conocido por pueblos indígenas ancestrales como el Huacayo (Río de las tumbas), el Yuma (Río amigo), el Arli (Río del Pez), o el Caripuaña (El río grande), es generalmente llamado el Río Magdalena, bautizado así por el español Rodrigo de Bastidas en el siglo XVI. Conforma el 24% del área continental del país y en su recorrido atraviesa por 22 de los 32 departamentos colombianos. Sus aguas están llenas de la historia del territorio y de sus gentes.
En los 1600, años de incesante colonización de las Américas, Luis Enríquez, un oidor español de la Real Cancillería de Santa Fe del Nuevo Reino, llevó a cabo una campaña de pacificación de indios y organizó a muchos grupos indígenas en poblaciones, que ahora conocemos como los municipios de Soacha (Suaxa), Zipaquirá (Chicaquicha), Cáqueza, Sesquilé, Chipaque, entre otros. Resultado de su campaña de pacificación y organización de pueblos indígenas, Luis Enríquez elaboró un mapa del río Magdalena, el río más importante de la actual Colombia, y se lo envió al rey de España en 1601.
El Mapa del Río Grande de la Magdalena, desde su desembocadura hasta más arriba de la Ciudad de Mariquita, con expresión de gran número de poblaciones y de ríos que en él desembocan:










La conquista del interior
La importancia del río Magdalena para la conquista y colonización española del actual territorio de Colombia fue superlativa. Imagínate cómo puede llegar a ser el recorrido de ese exuberante río por primera vez, y acompáñanos a explorarlo por el mapa del oidor Luis Enríquez.












Material de interés
¿Te ha gustado acompañarnos adentro del increíble mapa del Río Grande de la Magdalena? Como esos hay muchos más para ti. Aquí algunos:
El río Magdalena y sus orillas son paisajes rebosantes de vida. Desde la fauna montés y ribereña llena de figuras exuberantes y características muy únicas, hasta la cotidianidad de las personas que lo habitan y subsisten de él. Es mucho lo que el río Magdalena, con su serpentear, ha podido ver de nosotros. Aquí, una muestra artística de ello:















































